30 oct. 2013

Crónica Sierramar - Águilas


Ya dije en el artículo anterior que Águilas este año es un equipo muy serio y que el cambio de Juanico por Pibe les iba a permitir correr más y mantener un ritmo más alto de partido.

Por nuestra parte empezamos muy bien, Sergio & Pablo siguen mejorando la sociedad que empezaron a crear la temporada pasada. El primer parcial nos puso rápidamente en 8 puntos en menos de 3 minutos, los 5 puntos sacados de ventaja en ese tiempo nos duraron muy poco. Por desgracia nuestra concentración deja mucho que desear, nuestras constantes pérdidas de balón, que generan contraataques fáciles, y los fallos de balance hicieron que Águilas recuperara rápidamente la desventaja e incluso quedase por arriba al término del primer cuarto. Desde el minuto 5 con ventaja de 11-8, pasamos a no anotar en 4 min. El mayor problema de esa situación no es que se fallaran tiros, es que se perdieron balones que generaron un parcial de 0-10 y se empezó a ver que a día de hoy hay jugadores que no están mentalmente todavía, aunque espero recuperarlos pronto por nuestro bien. El cuarto acabó con un 15-20, progresión de 80 puntos encajados, mala señal porque este año no tenemos la capacidad de llegar a esos guarismos en partidos complicados.

Volvimos a salir concentrados y con un parcial de 4-0 nos pusimos a 1. Si algo diferencia a los equipos serios es que no dejan escapar las oportunidades de dominar y nosotros las dejamos escapar. En los siguientes 2min sacamos 6 tiros libres de los cuales anotamos sólo 2. Cuando se perdona tanto se acaba pagando y más contra el equipo que lleva este año los aguileños, así que recibimos un triple y volvimos a quedarnos por detrás. En el minuto 8 tras varios intercambios volvimos a ponernos por delante y Dani volvió a aparecer para meter un triple y empatar de nuevo el partido. Nuestra concentración (o más bien la ausencia de ella) volvió a aparecer y con una racha en estos dos minutos restantes de 4 de 10 en tiros libres volvimos a regalar puntos para quedar a 7 puntos al descanso: 34-41.

La falta de concentración seguía haciendo mella, los tiros libres y pérdidas de balón seguían sangrando nuestro ataque y favoreciendo las transiciones rápidas del equipo costero. Sergio siguió aportando durante todo el partido, pero en los momentos más complicados apareció nuestro Capitán y aguanto el chaparrón como pudo, especialmente forzando faltas con sus penetraciones y por supuesto metiendo los tiros libres. Con todo el esfuerzo a los 5 minutos dejamos la desventaja en sólo 4 puntos, pero de nuevo las pérdidas de balón favorecieron un buen parcial de los visitantes de 4-12 para acabar el cuarto con una canasta de Chuky y dejar el definitivo 19-21.

El último cuarto fue un cúmulo de despropósitos y desde el inicio se vio que mentalmente no había más de 3 jugadores metidos al 100% en el partido, independientemente de si tuvieron el día o no.

Ese concepto es muy importante, porque hay diferencia entre no aportar todo lo que se puede aportar y restar opciones a tu equipo fallando en los balances, pases, etc. Al final un 9-18 que reflejaba perfectamente lo que había sido el partido, 3-4 jugadores con ganas de competir contra un equipo que quiere estar arriba este año.

Todavía tengo en la mente a falta de 3 minutos y perdiendo de 14-15 puntos una perdida de balón que generó un contraataque y que Iván consiguió que fallaran saltando con el rival. A ese rebote (ganando de 15 a falta de 3min) llegaron 3 jugadores de Águilas antes que el primero de los nuestros, creo que es suficientemente clarificador, pero hubo más detalles, hubo muchos balones divididos en el partido (más de 10) y lo más cerca que estuvimos de coger uno fue un campo atrás que hizo Pablo en el último cuarto. Ya lo he dicho muchas veces, estadísticamente es imposible luchar tantos balones y no llevarte NINGUNO, a menos claro está que no vayas con la misma intensidad que el otro equipo.

Todo no fueron malos detalles, me gustó el aporte de Sergio que no se escondió, quien, a rachas, no hizo una buena selección de tiro, pero acabó con 20 puntos y fue nuestro pilar fundamental en ataque.

Chuky apareció cuando más falta le hacía al equipo y demostró que es el capitán por algo, y por último me gustaría destacar al último en llegar, Martín, que ayudó en lo que pudo y, como cada uno tiene un nivel de exigencia distinto, él dio todo lo que podía aportar y eso para mí es más que suficiente.

A nivel colectivo, si bien los fallos de balance y pérdidas de balón fueron la tónica general de nuestro juego, en la defensa del 5c5 conseguimos (que yo recuerde) no menos de 6 veces que se agotará la posesión de 24 o que se hiciera un tiro sonando la bocina a cuando el balón estaba en el aire.

En resumen, creo que somos mejores de lo que hemos demostrado, pero no tanto como para no salir al 100%. Cuando entendamos que nuestra fortaleza este año está en entrenar fuerte y trasladar al partido esas ganas subiremos enteros, mientras tanto seremos un equipo mediocre que no puede plantar cara en casa a un equipo de playoff.


Y no olvides que si quieres formar parte de nuestro proyecto, ya sea de entrenador, ayudante o jugador,  puedes contactar conmigo a través del correo pedrojordangallego@gmail.com