28 ene. 2013

Qué fácil es detectarnos


Estoy esperando en Casa Tomás de Cartagena  a que se haga la hora para ir con mi mujer a la ecografía del tercer trimestre, cuando sin querer empiezo a escuchar palabras conocidas:



Los padres se quejan..... Bla bla bla.... Los críos no vienen al entrenar... Bla bla bla.... Si no vienen no los saco.... Bla bla bla.... Que hay que rotarlos en las convocatorias..... Bla bla bla.... Que tienen que jugar todos..... Bla bla bla.... 

Al poco rato me he puesto a escribir mientras la esperaba......


Todo esto que he puesto se lo he estado escuchando decir a un grupo de empleados municipales de mantenimiento que estaba allí desayunando. Lo más gracioso es que, hasta bien entrada la conversación, no pude asegurar al 100% qué deporte era.


Evidentemente y tirando de estereotipos (a nuestro favor) la forma de expresarse, la metodología que compartían con los presentes y la psicología de la que hacían gala, indicaba que se trataba de nuestro "querido" deporte rey. Me gusta escuchar cómo "enganchan" los entrenadores y "enseñadores" de la disciplina que sea, incluyendo a los maestros de escuela de toda la vida. Es más, suelo prestar especial atención a ese colectivo. Nosotros tenemos la suerte de que nuestros alumnos quieren venir (salvo raras excepciones de padres tarados, que los hay), cosa que ellos no. Ellos tienen que luchar contra la resistencia innata de chavales y si nosotros notamos la falta de educación, ellos la sufren muchísimo más.

Con eso no quiero decir que tengamos que copiar al 100% sus métodos, pero por lo menos oírlos y en el peor de los casos "aliviarnos" por tener más suerte que ellos :)


Hace ya algunos años que se jubiló de mi trabajo un compañero que también era entrenador de fútbol, creo que es una de las personas de las que más he aprendido, tanto a nivel personal como a nivel de entrenador. Todavía recuerdo cuando me decía que en la cantera del Barça había dos jugadores que iban a marcar una época (era culé, no podía ser perfecto), por aquel entonces seguía un poco más el fútbol y no había oído hablar de esos jugadores a nadie. Poco a poco me fueron siendo familiares, si mal no recuerdo primero Iniesta, después Messi.... incluso me dijo más nombres que fueron apareciendo más tarde.

Volviendo a los "furboleros", me han dado ganas de meterme en la conversación sin conocerlos de nada y compartir penas y desdichas :-)

Al poco tiempo te das cuenta de que el sentir general del entrenador es igual en todos los deportes, lo primero que haces nada más tener un rato de respiro del curro es hablar de la pasión que nos lleva, y si encima tienes algún compañero que también es entrenador la conversación de los momentos de relax está bastante claro por dónde va a ir.

Qué fácil es "detectar" entrenadores......