18 ene. 2013

Crónica de la jornada 9

No me ha dado tiempo a revisar bien ni el vídeo, ni el acta del partido porque últimamente voy liado con otras cosas que dentro de poco es posible que salgan, así que no puedo prestar la atención que quisiera ni al blog ni a las crónicas, aunque creo que ya me voy a estabilizar de nuevo.


El partido se presentaba chungo, chungo, chungo. La situación del equipo era la peor hasta la fecha por diversos motivos; no me gusta “llorar” pero la verdad es que lo que me está pasando esta temporada no me había pasado nunca. Aunque aparentemente engañábamos, puesto que eran 12 los que estaban sentados en el banquillo, realmente éramos bastantes menos :)

Nos acompañó Quique, a quien el médico le dio el alta a partir del martes para empezar a entrenar después de más de un mes en el dique seco. El otro hospitalizado no vino porque todavía no está para muchas fiestas, Iván. Desde aquí le deseo una pronta mejoría para reincorporarse a la disciplina del club, aunque el médico ya le ha dicho que se lo tiene que tomar con calma; tranquilo, que te esperamos :)

Otro que tampoco vino fue Dani S. que se hizo un esguince hace dos semanas y todavía no ha empezado a entrenar; en cambio su hermano, Ivan S. hizo el esfuerzo de venir a pesar de no estar en condiciones (griposo y le costaba respirar) y menos mal que lo hizo porque el único hombre grande que nos quedaba era Diego a quien intentamos cuidarle su rodilla para que no fuerce demasiado.

Fran, lesionado un mes antes de Navidad, ha estado todo el parón entrenando y cogiendo confianza y la verdad es que empezó muy bien. Pero en una jugada aislada taponó un contraataque fácil y al caer se resintió y se asustó un poco…. Así que le dosifiqué mucho el resto del partido.

Y para finalizar, los medio-griposos de la semana anterior, alguno de ellos realmente ausente….

Dejando ya las quejas y lamentos, al partido salimos a jugar como podíamos, Dani O. se lesionó en el partido contra Alhama (esguince leve) y le dimos descanso contra Totana y el aplazado de Pulpí. Con todo esto sabíamos que no iba a poder estar todo el rato con la metralleta, pero Capuchinos salió un poco despistado y se lo puso fácil, los 4 primeros triples que lanzó fueron completamente abiertos y casi sin oposición, resultado: 9 puntos en poquiiiiitos minutos. Después se fue diluyendo poco a poco porque no estaba para mucho más; la próxima semana habrá cogido ya el nivel óptimo para estar más tiempo comandando nuestro ataque. La defensa de Capuchinos hacía aguas, más por falta de concentración que por superioridad nuestra. Pablo con sus penetraciones empezó a hacerles daño también. Ellos en ataque estuvieron muy precipitados y nerviosos, fallando mucho más de la cuenta. Su espléndido trabajo en el rebote ofensivo hizo que pudieran rebañar 7 puntos al final del primer cuarto, para dejar un parcial (si mal no recuerdo) 7-23.

Los dos siguientes cuartos fueron muy parejos y nuestra defensa aguantaba los envites de los capitalinos porque nuestro ataque cada vez iba a menos conforme se agotaban las pilas. En el segundo cuarto el rebote ofensivo volvió a ser nuestro principal problema, pero es entendible teniendo en cuenta que llegué a utilizar a Chuky (base-escolta) para defender a los pívots murcianos porque era el que más cuerpo tenía para frenarlos.

En el tercer cuarto apareció Tomás y con un triple y alguna bandeja nos mantuvo en el marcador, pero lo mejor que hizo fue secar completamente al rebote a uno de sus pivots, así que la sangría se paró un poco, aunque seguían recortando.

Entramos en el último cuarto ganando de 15 y entonces vino el desplome, no podíamos ni con nuestras piernas. No llegaba la sangre al cerebro y alguno que estaba bien físicamente tampoco tuvo su día más brillante. Los puntos nos caían por todos los lados, de contraataque, tiro dentro de la zona, rebote ofensivo, tiros libres, triples… DE TODO. Fuimos incapaces de contener su ataque y nuestro ataque también facilitaba mucho las cosas con tiros en malas posiciones y sin agotar la posesión para dificultarles más la remontada.

En los últimos minutos volvió a aparecer Pablo, que lo está cogiendo por costumbre, y forzó que las faltas se las hicieran a él para ir a la línea. Ha tenido días mejores pero de los 6 tiros que hizo, falló el primero, metió 4 seguidos y por suerte falló el último. Digo por suerte porque Tomás cogió ese rebote que era la última opción de tiro que iban a tener. Partido acabado, gran suerte la nuestra y gran determinación carácter y orgullo de un equipo muy joven. Ojalá la cantera de mi actual club se mire en ese espejo, jugadores con garra, que no dieron un balón por perdido ni bajaron los brazos.

Al descanso contra Totana perdíamos de 15 aprox y al final lo hicimos de casi el doble, sé que las circunstancias en las que jugamos no eran las de Capuchinos, pero ellos perdían casi de 20 y por poco no nos ganan. Estoy convencido de que su entrenador debió sentirse orgulloso de voluntad y ganas que derrocharon y también les tirará de las orejas por salir tan despistados, sinceramente creo que ese fue el motivo por el que la victoria no se quedó en Murcia y viajó hasta El Algar. Hay veces que la suerte te sonríe y sinceramente creo que este último partido ha sido uno de esos días.