19 abr. 2012

Crónica Ermita-Águilas.



Yo estaba rezando para que el parón de Semana Santa no nos afectara al ánimo; el último entrenamiento de la semana fue un poco churro, pero quise entender que vino motivado por la necesidad que tenían ya algunos de los jugadores de competir, y visto el resultado del fin de semana creo que ésa era la razón.

El partido empezó con un par (casi imperdonables) de fallos defensivos nuestros, seguidos de no menos de 7 triples lanzados en las dos primeras posesiones. La lectura creo que la sacamos bien, estábamos atacando bien y tirándolos solos, además el rebote ofensivo funcionaba, así que era cuestión de “sacudirse” un poco los nervios.

Nuestra defensa estuvo bastante correcta en la primera parte, lo que, unido al “despertar” de Juanillo, provocó primero la recuperación y después nuestras primeras ventajas en el marcador. Y como al nº4 de Águilas le dio envidia el tema, empezó a enchufar triples para darle más emoción al partido. Después de todo esto llegamos al descanso con sólo un punto de ventaja

En el vestuario hablamos y teníamos claro que podíamos defender más fuerte y más intenso. La verdad es que subimos el nivel defensivo y durante momentos llegamos al nivel que exhibimos ante Roche en casa, lo que provocó las primeras ventajas que rondaban los 10 puntos aproximadamente a mitad del tercer cuarto, y a partir de ahí, hasta la mitad del último cuarto, no paró de crecer, sin parciales grandes pero siempre sumando. A falta de 4 min nuestra ventaja era de 20 puntos y entonces tuvimos un par acciones en las que no elegimos la mejor opción, lo que unido a la defensa de Águilas, les permitió tener un par de ataques fáciles. Ganando de 14 conseguimos recuperar un balón a falta de pocos seg y Caalvo con buen criterio forzó la falta: si los metía eran 16. Así fue y en menos de 8 seg conseguimos recuperar de nuevo el balón porque se les fue por la línea de banda. Teníamos un tiempo muerto y estábamos a un triple. Pusimos en pista a los más enchufados desde la línea de 3 y diseñamos la estrategia de la última jugada.... salió mal (la defensa también tuvo que ver) y “sólo” pudimos sacar 2 tiros libres a falta de 4 seg. La elección era fácil, tirar a meter el primero, a fallar el segundo y a esperar el milagro. Y sucedió, 2 tiros libres más a  falta de 1 décima.


Como la cámara de video se me quedó sin batería los últimos 2 minutos, el final del partido se grabó desde un móvil.



En definitiva, un partido intenso en el que creímos en nuestras posibilidades y en el que nos sonrió (y mucho) la suerte. Después de esta machada, si no ganamos en Alhama no habrá valido de nada lo hecho ante Águilas. Desde el principio le dije a los jugadores que me daba igual la posición del play-off si llegábamos jugando bien y con las cosas claras; en ese punto estamos, pero si además podemos acabar por primera vez en la historia de este modesto club en lo más alto de la clasificación. Sería un buen recuerdo y una fuente inagotable de anécdotas para contar en los bocadillos de los jueves.

Siguiente paso........ Alhama.